Hay veces que los espejos ya no alcanzan para decirte quien eres...
Quitarse la máscara es mucho más que dejar que fluya la locura...
Por ello hay que saber que la personalidad es muy frecuentemente un prejuicio sentimental basado en la idea de que la cara es el espejo del alma.
Pero por desgracia, la cara es casi siempre una máscara.
Salimos a la calle enmascarados bajo la apariencia que queremos tener pero no la que tenemos.
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