sábado, 20 de febrero de 2010

No entiendo la película.


Me parece que esta demás,
no decir nada,
cuando quieres gritar.


Porque las cosas
no se acaban sin un final,
y
la puerta se abre solo tienes que entrar.

Y todo pasa tan despacio,
que parece que la tierra se ha parado
en un lugar lejos de todo
lo que puedas pensar,
en el que nada es necesario
si tú no estas,
así que intenta imaginar lo demás.

Porque apesar de todo somos casualidad,
y todo vale lo que puedas pagar
y tu película se acaba sin un final
la línea es cara y no la quieres cruzar.

Y alguien te espera
y tu no estas,
que cosa tan ridícula
son cuentos de leyenda
y ciencia ficción
y nada cambiará
hasta que no ilumines la función.


Y yo te espero
y tu no estás
no entiendo la película,
tu historia es solo miedo
y ciencia ficción
y no amancerá hasta que no ilumines la función.

Tan cerca que no estas,

como puedo encontrarte,
no te oigo gritar
que todo va a cambiar,
el tiempo que ilumines la función.
No hay tú,
no hay yo,
no hay nada que pare,
que pueda parar
esa película que pasa cuando pienso
mientras sigues queriendo huir,
mientras sigas buscando donde no estás,
mientras llega el invierno y piensas,
que nada es igual.

La vida a través del espejo.


Un espejo una realidad,
una mirada al revés,
una lucha contra una guerra
y una guerra contra una lucha..

Lo normal se hace anormal,
amando al odio y odiando al amor,
llorando con una sonrisa
y riendo con lágrimas,
la vida al revés,
la vida a través del espejo..

jueves, 18 de febrero de 2010

Dirty Dancing.


"¿Yo?

¡Tengo miedo de todo!

Tengo miedo de lo que vi, de lo que hice y de lo que soy, y de lo que más tengo miedo es de salir de esta sala y nunca más en la vida sentir lo que siento cuando estoy contigo."

Siete almas.


"En este momento hay seis mil cuatrocientos setenta millones, ochocientos dieciocho mil, seiscientos setenta y un habitantes en el mundo.
Algunos huyen asustados.
Otros vuelven a casa.
Algunos cuentan mentiras para poder sobrevivir.
Otros se enfrentan a la verdad.
Algunos son hombres malos en guerra contra el bien.
Otros piden perdón.
Y algunos son buenos, y luchan contra el mal.
Seis mil millones de personas en el mundo.
Seis mil millones de almas.
Y a veces solo necesitas a una."

Segundo movimiento.

Se acabó,
el odio me arrolló la razón,
con mi época estoy comprometido
,
y el amor, se fue volando por el balcón,
donde no tuviera enemigos.
Y ahora estoy en guerra contra mí alrededor,
no me hace falta ningún motivo,
y es que soy
maestro de la contradicción,
experto de romper lo prohibido...

Nos sobran los motivos.



Este adiós, no maquilla un "hasta luego",
Este nunca, no esconde un "ojalá",
Estas cenizas, no juegan con fuego,
Este ciego, no mira para atrás.

Este pez ya no muere por tu boca.

Estos ojos no lloran mas por ti.

jueves, 11 de febrero de 2010

Siempre en estado de espera.



Me da vértigo el punto muerto y la marcha atrás, vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil.
Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos.
Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta.
Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualquiera.
Me cansa tanto tráfico y tanto sinsentido.
Parado frente al mar mientras el mundo gira...


STANDBY.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Puntos suspensivos. // Sabina.



Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.



Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.



Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.



Lo atroz de la pasión es cuando pasa,

cuando, al punto final de los finales,

no le siguen dos puntos suspensivos

domingo, 7 de febrero de 2010

Atrévete a sonreír.



Hay algo ilegible en las páginas de lo cotidiano.
Tiempo siempre tiempo.
Hay tráfico, hay espera
, hay palabras que sobran y otras que nunca llegan, hay recuerdos, hay pensamientos, hay deseos que nacen y del vacío sostienen, hay deseos que se marchan y de repente mueren...
Pero hay algo que se escapa, algo que se olvida, algo que se rompe, que se quema:
Una vida.
Acuérdate de sentir, acuérdate de vivir.

Desaparecer.


Aparece y desaparece. Aparece y desaparece.
Cómo el sonido de las agujas de un reloj.
Tic, desaparece, tac. Tic, desaparece, tac.

Desaparecer. Suena bien. Demasiado bien.
Huir. No huir de miedo de nada ni de nadie, ni por cualquier estúpida razón por la que esconderse.
Sino, tan sólo huir. Escapar. Irse lejos. Perderse. DESAPARECER.

Dejar de ser quién eres o quién se supone que tienes que ser. Poder inventar una vida nueva, crearla. A tu manera.
Poder andar por la ciudad sin ser nadie. Ser un desconocido para el mundo. No pertenecer a ningún lado. No ser de ninguna parte. Ser sólo tú. Puff… suena demasiado bien.

Me gusta perderme. Cuando te pierdas las cosas son mejores. Sabes que sólo estás tú y eso hace sentirte mejor.
Cuando te pierdes y nadie sabe quién eres realmente puede crear tu propio destino, tu propia casualidad.
Sí, lo sé también puedes hacer eso sin perderte, pero es una sensación diferente a la que me refiero.
Una sensación de libertad. Pero no de la típica libertad, de poder hacer lo que uno quiere cuando quiere.
Sino una libertad misteriosa.
Con la que nunca sabes lo que te va a pasar..

Hay palabras que sobran y otras que nunca llegan.


A veces, el final, no se ve tan claro,
y intentas verlo, pero todo no se puede controlar, ni queriendo ni sin querer,
que cuando te sientes así de perdido, lo mejor es perderse aún más...
Hasta que dejes de controlarlo, y todo salga como tenga que salir,
sin que nadie, y digo nadie, intervenga..
Sólo las circunstancias.., solo ellas podrán actuar..

Estoy aquí, creyendo que tengo todo el control sobre mí, y cada vez me doy cuenta, que ese control es el que me tiene a mí.

sábado, 6 de febrero de 2010

Palabras.


Dejamos que entren en nosotros,
apenas ya hayan sido escuchadas,
provengan de donde provengan nos afectan,
se clavan en nuestra cabeza como un eco,
que se expande y no para de darnos vueltas,
que murmulla y retumba a sus anchas,
hasta que cansado y victorioso se aleja,
dejando tras de sí los rastros de su presencia,
desmantelando el poco orden ya habituado,
a deshacerse con cada nueva esporádica tormenta.

Las cogemos y parece que ya no podemos soltarlas,
sobre todo a las que nos hieren,
a esas no nos basta con aceptarlas,
tenemos que repetírnoslas hasta que nos sangran
,
siempre ajenas e insospechadas,
las que menos piensas son las que más te calan.

Porque... y si en el fondo no fuesen mas que nada,
impresiones, las escogemos o las ignoramos,
depende de nosotros que sean invitadas bienvenidas,
o huéspedes intrusos que pasean por nuestra morada,
y es que casi siempre parece que acaban por olvidarse,
ya sean promesas irrompibles juradas con el alma,
sueños soñados sedientos de un futuro que no se alcanza,
ilusiones alimentadas llenas de la mejor esperanza,
se quedan en humo si al final la acción no las acompaña,
si todo esto sólo existe tras coartadas de palabras
.

Sabina.


Ahora que está tan lejos el olvido.
Ahora que sin saber, hemos sabido, querernos, como es debido,
sin querernos todavía...
Ahora que se atropellan las semanas, fugaces, como estrellas de bagdad.
Ahora que, casi siempre, tengo ganas, de trepar a tu ventana,
Y quitarme el antifaz.
Ahora que los sentidos, sienten sin miedo.
Ahora que me despido, pero me quedo.
Ahora que tocan los ojos, que miran las bocas, que gritan los dedos.
Ahora que explotan los coches, que sueño de noche, que duermo de día.
Ahora que no te escribo, cuando me voy.
Ahora que estoy más vivo, de lo que estoy.
Ahora que nada es urgente, que todo es presente, que hay pan para hoy.
Ahora que no te pido, lo que me das.
Ahora que, todos los cuentos, parecen el cuento, de nunca empezar...

Hoy...


Hoy no veré más tus palabras
Y no oiré lo que dicen tus ojos.
Hoy no soñaré despierta contigo,
ni viviré contigo en sueños, hoy dormiré…
Hoy…
He dejado de quererte
Y no es porque ya no te ame…

No puedo.


No puedo controlar el vuelo..
Lo hago sin alas, huyendo con miedo de algo que ya olvidé,
pero que aún me persigue,
incansable.
No hay escondite, para los cuerpos momificados por el hastío de no despertar nunca.
No despertar para evitar vivir más allá de nuestras propias celdas inventadas.
Estoy condenada a levitar con el viento, a subir, a bajar,
sin superar nunca este vértigo a la altura,
el vértigo de desconocer mi destino,
el final de la caída...